COMO CUIDAR LA PIEL DEL ROSTRO EN CASA

Miércoles 17 de Agosto de 2016

Para mantener nuestra piel joven y bonita durante más tiempo, no sólo basta con acudir a nuestro centro de estética para realizar los tratamientos necesarios, sino que también debemos mantener en casa una correcta rutina de cuidado facial. Muchas mujeres (y hombres) se sienten perdidos entre la multitud de productos cosméticos que existen en el mercado. En The Beauty Concept no sólo contamos con las mejores marcas, sino que nuestras especialistas te asesorarán en los productos adecuados para cada piel, y en el orden correcto de aplicación, para que saques el mejor partido de ellos.

Los pasos a seguir en la rutina de limpieza diaria deberían ser:

Limpieza: (gel o crema dependiendo del tipo de piel que tengamos) la piel es un órgano con vida, lo que hace a este paso absolutamente fundamental. Si no limpiamos adecuadamente nuestra piel, los productos que apliquemos a continuación no serán totalmente efectivos. Las glándulas sebáceas y sudoríparas emiten secreciones que tienden a taponar los poros. Si a esto unimos la suciedad que se acumula a lo largo del día a causa de las agresiones externas y el maquillaje, se hace necesario proceder a diario con una limpieza tanto por la mañana como por la noche.

Esta etapa es delicada si hablamos de pieles secas, sensibles o atópicas; ya que su barrera cutánea, más permeable, las hace más reactivas antes la acción de los agentes activos, demasiado agresivos y los que contienen perfume.

Tónico: Muchas personas se saltan este paso, pensando que no es necesario, pero es un error. Un buen tónico reequilibra el PH natural de la piel, y tienen beneficios añadidos como favorecer la regeneración natural de la piel, o realizar un micropeeling.

 Contorno de Ojos: Otro producto imprescindible. Hay que dedicarle unos minutos todos los días a esta zona, con el producto adecuado. La piel es hasta 4 y 5 veces más fina allí que en el resto del rostro, por lo que envejece con mayor rapidez. Hay muchos tipos de contorno, hay que elegir el que se adapte más a nuestras necesidades (ojeras, bolsas, arrugas…).

Serúm o sueros: Estos productos aportan a la piel las vitaminas, oligoproteínas, minerales, etc., tan necesarios para mantener su juventud. Existen múltiples tipos de serúms, y para encontrar el correcto es necesario tener en cuenta el sexo, la edad, la estación del año, el tipo de piel… Pueden combinarse entre sí o alternarse para tener en cuenta todas las necesidades.

Hidratante: A la hora de abordar este paso, hay que considerar si es de día o de noche. Por la mañana, debemos aplicar un producto más ligero, rico en antioxidantes, que proteja la piel de las agresiones diarias y no interfiera con el maquillaje. También hay que aplicar protección solar, el mejor producto antienvejecimiento que existe.

Por la noche, debemos utilizar un producto más nutritivo, que ayude al proceso de regeneración de la piel, que se realiza durante el sueño.

 A estos cuatro pasos, una o dos veces por semana, debemos añadir la exfoliación y la aplicación de una mascarilla específica para nuestras necesidades. La exfoliación es un paso clave para la salud y la belleza de la piel. Al eliminar las células muertas de la epidermis y demás impurezas, recupera su tono luminoso y transparente de manera natural.

La piel solamente se regenera por sí misma una vez al mes, aproximadamente; hasta los 30-35 años; y a partir de esta edad, la actividad celular se vuelve más lenta, la piel más seca y pierde su brillo; el proceso se puede demorar hasta los 40 días. Con la exfoliación estamos favoreciendo esta regeneración de la piel, lo que nos va a repercutir en una piel con más luminosidad, más joven y sana. Con la mascarilla, atajaremos de forma concentrada el o los problemas que más nos preocupen (piel grasa, granitos, luminosidad, falta de hidratación, arrugas y líneas de expresión).