Osteopatía

La osteopatía es una técnica manual de normalización del movimiento. Nació en el S. XIX de manos de un médico, el Dr. J. Taylor Still, que estaba inmerso en plena guerra de secesión estadounidense viendo cómo existían dolencias para las cuales no había ningún tipo de remedio efectivo. Así empezó a experimentar y registrar las primeras manipulaciones o técnicas de normalización osteopáticas. Técnicas que se han ido desarrollando durante todo el S. XX por parte de discípulos directos del Dr. Taylor.

¿Para qué sirve la osteopatía?

La osteopatía diagnostica, registra y normaliza la movilidad músculo-esquelética, por un lado; visceral, relacionándose con el movimiento músculo-esquelético por uniones de tejido blando y conexiones nerviosas; y craneal, afectando a la normalización de información que manda el cerebro a todos los órganos del cuerpo respetando varias normas, como la del dolor. Son técnicas no invasivas.

De esta forma lesiones como la lumbalgia, ciática, cervicalgia, dorsalgia, esguince, escoliosis, cifosis, pubalgia, hombro doloroso, tendinitis, ciertos tipos de hernia discal, protrusión discal, quedan resueltas, en algunos casos o, mejoradas en otros, por la acción de devolver al organismo la normalidad de movilidad.

Síndromes o enfermedades como la artrosis, condromalacia rotuliana,  ciertos grados de meniscopatía, estreñimiento, aerofagia, ciertos tipos de hernia de hiato, cefalea, migraña, sinusitis, ciertos tipos de alergia, se normalizan por un trabajo de osteopatía craneal, incidiendo sobre el sistema nervioso.

¿Quién practica la osteopatía?

Terapeutas, (osteópatas), preparados en fisiología, anatomía, anatomía palpatoria, patología traumatológica, reumatológica y neurológica, y biomecánica.
Existen proyectos en España, como el proyecto Philipus, desarrollado por escuelas especializadas privadas en conjunto con el Real Colegio Universitario María Cristina de El Escorial, que pertenece al plan de estudios de la Universidad Complutense de Madrid. Esto quiere decir que la preparación del osteópata es absoluta para tratar patologías descritas anteriormente, (la preparación es de entre 3 a 4 años), e incluso procesos de afección somato-emocional, (osteopatía sacro-craneal).

¿Cuándo se debe asistir al osteópata?

Cuando exista dolor.
Cuando haya falta de movilidad.

José Enrique García

Diplomado en Osteopatía por la Corporación Thuban, adherida al prográma de estudios del R.C.U., dependiente de la Universidad Complutense de Madrid.

Diplomado en patología deportiva por la Corporación Thuban de Madrid

Experto en lesiones musculo-esqueléticas y circulatorias

Director técnico de Beauty Concept